Mostrando entradas con la etiqueta PERSONAJES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PERSONAJES. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de octubre de 2011

LOS CABOT


Dinastía de navegantes italianos de la época de los grandes descubrimientos geográficos. Juan (Giovanni Caboto o John Cabot) (h. 1450-99), aunque de origen genovés, estaba naturalizado veneciano. Tras residir en Sevilla, Lisboa y Valencia, hacia 1484 se estableció en Bristol al servicio de Enrique VIII de Inglaterra, para el cual navegó por el Atlántico en busca de una ruta hacia Asia por el oeste (la misma empresa que llevó a Colón al descubrimiento de América).

Sin embargo, en sus expediciones de 1497 y 1498 no consiguió más que tocar las costas norteamericanas (Cabo Bretón, Terranova, península del Labrador y Groenlandia). En memoria suya, el paso entre las islas de Terranova y Cabo Bretón (en Canadá) recibe el nombre de Estrecho de Cabot.

Su hijo Sebastián (h. 1476-1557) continuó explorando para los ingleses las costas de Norteamérica. Posteriormente trabajó para Carlos I de España, llegando a ser miembro del Consejo de Indias y «piloto mayor» (1518). Su expedición de 1525-30 intentó abrir la ruta hacia Asia por el sur del continente americano, sin conseguir otra cosa que explorar los ríos de la Plata, Paraná y Paraguay. En 1544 realizó un importante mapa del mundo entonces conocido.

(Información extraída de www.biografiayvidas.com).

lunes, 14 de marzo de 2011

"EL PERVERSO"


Nuño Beltrán de Guzmán (Guadalajara, 1490Castillo de Torrejón de Velasco, 1544), fue uno de los conquistadores españoles de la Nueva España, en particular del territorio luego conocido como la Nueva Galicia.
De innegable influencia en la historia de México, también es uno de los más polémicos personajes para algunos historiadores. El célebre cronista novecentista Vicente Riva Palacio lo tildó de «el aborrecible gobernador del Pánuco y quizás el hombre más perverso de cuantos habían pisado la Nueva España», en tanto que Fray Bartolomé de las Casas lo calificó de «gran tirano».


Magallanes y Elcano


Interesante la narración que hace Fernando Díaz Villanueva sobre la expedición de estos grandes marinos en busca de la especiería y de demostrar que la Tierra era redonda.



lunes, 28 de febrero de 2011

ANDRÉS DE PEZ


Tras meses de inactividad debido a atender otros blogs y al trabajo cotidiano, retomo al Capitán Nécora y le dedico este artículo en el que se resume la vida de uno de sus paisanos más insignes pero, a la vez, más desconocidos.

ANDRÉS DEL PEZ Y MALZARRAGA

(Maqueta de un patache) Nace en Cádiz en 1657 en el seno de una familia de tradición marítima, siendo su padre y su hermano, capitanes de la armada española, quienes le trasmiten el amor por la mar. A la edad de 15 años entra en la Marina, y realiza diversos servicios a la corona (llega ver morir a su padre y hermano en la batalla de Palermo en 1676, lo que le reportó un gran odio a los franceses). Viaja a América escoltando y convoyando los galeones de la Carrera de Indias, para proteger su seguridad frente a los ataques de los corsarios de naciones extranjeras y, ya, en el Nuevo Continente participa como capitán de una fragata en algunas acciones de exploración para encontrar al Sieur de La Salle que había establecido una colonia en la costa norte del Golfo de México. Pronto ve recompensados sus méritos, y se le pone al frente de una de las compañías de uno de los puertos más estratégicos del litoral mexicano, Veracruz, y más tarde se le nombra Almirante de la Armada de Barlovento, dedicándose a desalojar y limpiar las costas de piratas franceses, acciones que le granjean no pocas heridas de gravedad –hasta 5 veces fue herido-p, y una elevada reputación por su excepcional valor.

Hombre de armas y marino, va perfilando al mismo tiempo su habilidad en el conocimiento de las cartas de marear y la precisión en las descripciones geográficas de las tierras que recorre. Por todas estas virtudes, el virrey de Nueva España, le comisiona durante dos años para explorar las aún desconocidas costas del norte del golfo de México, de donde llegaban noticias de haberse establecido una colonia francesa que perturbaba la tranquilidad de las naves españolas. En cumplimiento de su misión, navega a bordo de un patache –embarcación de guerra de poco calado que servía para llevar correos en las flotas, realizar labores de exploración y controlar la entrada a los puerto- todo el arco costero desde Veracruz a Pensacola, levantando mapas de todo el seno mexicano y recabando información sobre las condiciones de aquel litoral y la especial excelencia de la bahía de Pensacola por lo abrigada, fondable y rica. A partir de estos descubrimientos, Pez se convierte en ardiente defensor de la necesidad de fortificar y poblar de españoles esta ensenada para garantizar la defensa de la costa y el mar español, y de que se trasladase a aquella rada la capital de la provincia de Florida, hasta ahora situada en San Agustín.

En base a estos informes y considerando la importancia del proyecto, en 1693 Andrés de Pez es enviado a España para presentarlo al rey, que ante las noticias que recibe ordena que se reconozca, sitúe y describa en todo detalle la bahía de Pensacola. El hombre elegido para dirigir aquella expedición por su inteligencia, práctica y sabiduría fue Andrés de Pez. Llevando bajo sus órdenes a 120 marineros y 20 soldados a bordo de la fragata Nuestra Señora de Guadalupe y el balandro San José, Pez zarpa del mexicano puerto de Veracruz poniendo proa al norte hasta llegar a la amplia ensenada de Pensacola bautizada de Santa María de Galve. En su periplo se describen por primera vez sus costas, ríos, bajos, calidad y temperamento con puntillosa minuciosidad y claridad, levantando cartas de aquel litoral así como de la desembocadura del río Mississippi, que muestran detalles como la profundidad de sus aguas, señales y los sitios de sus pueblos natales. Pocos años más tarde llegó una flota española al lugar señalado por Pez como el más idóneo, para fundar el presidio militar de Pensacola en la Florida occidental.

De vuelta a España, se estableció en Cádiz y se le encomendó el asedio de Barcelona –en esta acción D. Blas de Lezo quedó impedido de un brazo, lo que le convirtió en hombre cojo, tuerto y medio manco-* . Más tarde, llegó a ocupar cargos de máxima responsabilidad, como el de gobernador del Consejo de Indias y Secretario de Estado y del Despacho Universal de Marina, en cuyo ejercicio muere estando establecido en Madrid en 1721.

En las postrimerías de su vida, favorecedor de su pueblo natal, pero también conociendo los enormes inconvenientes de la barra de Sanlúcar y los cada vez mayores peligros que suponían a los galeones remontar el río Guadalquivir hasta Sevilla, Andrés de Pez fue uno de los más firmes defensores del traslado de la Casa de la Contratación a Cádiz, que desde 1717 pasó a ostentar el monopolio del comercio ultramarino.

La mayor parte de esta información es de IGNACIO FERNÁNDEZ VIAL y GUADALUPE FERNÁNDEZ MORENTE. El resto está sacada de otras web, como esta que está en inglés (aunque se puede traducir): http://www.depez.com/history.htm

* Blas de Lezo perdió una pierna en la batalla de Vélez Málaga y un ojo en el asedio de Toulon.

martes, 23 de noviembre de 2010

UN ALMIRANTE MAÑO


Pedro Porter Casanate (Zaragoza, 1610 – Concepción, 1662), marino, militar y explorador español.

Entró en la carrera militar sirviendo en la Armada Real en 1624, ascendiendo a alférez y capitán, tomando parte en varios conflictos bélicos de su época y en numerosas expediciones navales a las Indias. Posteriormente llegaría a almirante de la flota del Mar del Sur. Fue caballero de la Orden de Santiago.

En 1636, con la licencia y el patrocinio económico del virrey de Nueva España, comenzó la exploración de California territorio en aquella época desconocido, situado en los confines del imperio español y del que se ignoraba si era isla o península.

En 1643 el rey Felipe IV de España le relevó de su puesto en la Armada para encargarle la exploración total de California; ese mismo año partió de Cádiz a Cartagena de Indias, desde donde salió para Veracruz, y atravesando el continente, llegó a la costa occidental de México. Permanecería en aquellos parajes hasta 1649, explorando y colonizando la zona del golfo de California ya a su costa y riesgo, sin recibir cantidad alguna por ello. La magnanimidad de Porter se reflejó también en la cesión a la Corona sin condiciones de sus dos bajeles, el “Nuestra Señora del Pilar” y el “San Lorenzo”, debido a la, prácticamente, inexistencia de navíos reales en la zona para combatir a los piratas.

En 1655 fue designado Capitán General del reino de Chile, en cuyas funciones tomó parte en la guerra de Arauco contra los mapuches, cargo que conservó hasta su muerte en 1662, en la ciudad de Concepción.

(Texto adaptado y ampliado de wikipedia y “Descubrimientos y exploraciones de la costa de California”, de Álvaro Portillo).
Para saber más:

jueves, 24 de junio de 2010

FRANCISCO DRAQUE



Francis Drake fue un hombre odiado. Muchos ya lo han olvidado, pero su nombre ha logrado colarse en la historia desde tres ángulos distintos: como corsario, pirata y traficante de esclavos; por haber logrado el título de “Sir” a manos de la reina Isabel I; y por ser el primer inglés en haber dado la vuelta al mundo en 1580.
Cuando hubo dado la vuelta al globo terráqueo, inició una campaña asegurando que él había sido el primer hombre en circunnavegar la Tierra, exhibiendo en su escudo de armas la leyenda “Tu primus circumdedisti me”, e ignorando por completo que el español Juan Sebastián Elcano había logrado el mismo viaje junto a Magallanes casi 60 años antes.
Se sabe que Francis Drake comenzó a navegar desde los 13 años. Sin embargo, su fama de corsario sanguinario nació en 1568 cuando comenzó el saqueo de puertos y navíos españoles, provenientes de América, utilizando una patente de corso expedida por la propia reina Isabel I. En ese año, Drake asaltó el puerto de Veracruz en México.
La patente de corso que Drake tenía en sus manos era en un documento expedido por la corona, el cual le permitía –igual que a otros corsarios–, atacar naves, sin recibir castigo alguno por sus actos, ya que era un privilegio de los gobiernos ingleses y franceses en tiempos de guerra. Sin embargo, por aquel tiempo las coronas de España e Inglaterra habían firmado una tregua formal.
Con el tiempo, Drake se aficionó tanto al mar que a pesar de cumplir las órdenes de la reina Isabel I (embistiendo a los enemigos de su país), se dedicaba a navegar en su propio barco, un galeón de nombre "Golden Hind" (cierva dorada), con el cual acumuló una riqueza incuantificable.
Ergo se sabe que Drake tuvo en su haber el más cuantioso botín recordado en la historia: dos buques españoles que transportaban oro y plata americanos, desde el pueblo de Nombre de Dios, en Panamá.
De su muerte se conocen dos versiones distintas. Los ingleses aseguran que murió de disentería, y los españoles insisten que fue atravesado por la espada de Méndez de Cancino, un almirante asturiano que defendió su hacienda de la rapiña de Drake. Lo cierto es que a su muerte, las campanas de las iglesias de Castilla repicaron como símbolo de celebración y Miguel de Cervantes y Francisco Quevedo le dedicaron algunos versos.

La Comunidad. El País.

lunes, 24 de mayo de 2010

BRIGADIER MALASPINA


Vida
Juventud
Alessandro Malaspina nació en Mulazzo, actual Italia, entonces parte del Gran Ducado de Toscana. Sus padres fueron el marqués Carlo Morelo y Caterina Meli Lupi di Soragna. De 1762 a 1765 él y su familia vivieron en Palermo, bajo la protección de su tío, el virrey de Sicilia Giovanni Fogliani d'Aragona. De 1765 a 1773 estudió en el Colegio Clementino en Roma, aceptando en 1773 ingresar en la Orden de Malta. Vivió en Malta un año, donde aprendió rudimentos de navegación en la flota de la Orden. En 1774 ingresó en la Marina Real española. El 18 de noviembre de ese año recibió el grado de guardiamarina.
Al servicio de España
Durante los años 1775 y 1776 tomó parte en varias acciones armadas en el norte de África (una de ellas, en enero de 1775, una expedición en auxilio de Melilla, asediada por partidas de piratas berberiscos). De 1777 a 1779, a bordo de la fragata Astrea, participó en un viaje a las Filipinas (ida y vuelta rodeando el Cabo de Buena Esperanza). Durante el mismo fue ascendido a teniente de fragata (1778). Tomó parte en varias acciones contra los británicos en 1780, tras lo cual fue ascendido a teniente de navío.
En 1782 fue denunciado ante la Inquisición como hereje, pero no fue encarcelado ni juzgado. Ese año tomó parte en el Gran Asedio a Gibraltar.
Durante 1783 y 1784, como segundo del comandante de la fragata Asunción, llevó a cabo un segundo viaje a las Filipinas. De septiembre de 1786 a mayo de 1788, al mando de la fragata Astrea, hizo un tercer viaje a las Filipinas, comisionado por la Real Compañía de Filipinas. Esta vez se trataba de una vuelta al mundo.
La expedición Malaspina
En septiembre de 1788, junto con su colega José de Bustamante y Guerra, propone al gobierno español organizar una expedición político-científica con el fin de visitar casi todas las posesiones españolas en América y Asia. Este viaje se conocería como expedición Malaspina. La expedición zarpó de Cádiz el 30 de julio de 1789.
Regreso y caída en desgracia
A su regreso a España (21 de septiembre de 1794), Malaspina presentó un informe, Viaje político-científico alrededor del mundo, que incluía un informe político confidencial, con observaciones críticas de carácter político acerca de las instituciones coloniales españolas y favorable a la concesión de una amplia autonomía a las colonias españolas americanas y del Pacífico dentro de una confederación de estados relacionados mediante el comercio.
En septiembre de 1795, envió al gobierno español sus escritos, pero éste juzgó poco oportuna su publicación en la situación política por entonces existente. Desencantado, Malaspina tomó parte en una conspiración para derribar a Manuel Godoy, lo que condujo a su arresto el 23 de noviembre. Tras un juicio dudoso, el 20 de abril de 1796 fue condenado a diez años de prisión en el castillo de San Antón de La Coruña. Durante su encarcelamiento, Malaspina escribió ensayos sobre estética, economía y literatura.
No llegó a cumplir la totalidad de la condena, pues a finales de 1802 fue puesto en libertad debido a las presiones de Napoleón (a instancias de Francesco Melzi d'Eril) y deportado a Italia. Malaspina partió para su localidad natal a través de Génova, asentándose finalmente en Pontremoli, a 10 km de Mulazzo, entonces parte del reino de Etruria. Allí se involucró en la política local. En 1804 se desplazó a Milán, capital de la República Italiana. En diciembre de ese año, el gobierno de la república le encargó la organización de la cuarentena entre la república y el reino de Etruria durante una epidemia de fiebre amarilla en Livorno. En 1805 fue nombrado miembro del Consejo de Estado del napoleónico Reino de Italia (en el que se había transformado la República Italiana). En diciembre de 1806, se desplazó a la corte del reino de Etruria en Florencia, siendo admitido en la Sociedad Colombina.
Alejandro Malaspina murió en Pontremoli en 1809.


Texto y foto: wikipedia.

martes, 13 de abril de 2010

EL SABIO ESPAÑOL



Biografía de don Jorge Juan y Santacilia



Nació el cinco de enero del año de 1713, en Novelda, provincia de Alicante.

Realizó sus primeros estudios de gramática latina en Zaragoza, pasando a los doce años a Malta, para recibir el hábito de la orden de San Juan de Jerusalén.

A su regreso a España y entró a formar parte de la compañía de guardiamarinas del departamento de Cádiz en el año de 1729. Pronto asombró con su talento a sus profesores y compañeros, sobre todo en el estudio de la astronomía, cosmografía y navegación, tanto como de las ciencias matemáticas relacionadas con la marina. Sus compañeros le llamaban Euclides, por su gran afición a estas ciencias.

Durante el año 1731 realizó varias campañas de corso contra los moros y berberiscos y participó en la escuadra que condujo al infante don Carlos –más tarde Carlos III- a Nápoles. Asistió a la famosa expedición contra Orán en el año de 1732, cuya flota estaba al mando del general don Francisco Cornejo yendo de brigadier de guardiamarinas en el navío Castilla, cuyo mando ostentaba don Juan José Navarro.Ese mismo año estuvo también presente en la escuadra que dirigía don Blas de Lezo y que estaba encargada de evitar la llegada de refuerzos turcos, que habían sido pedidos por los de Orán, con la intención de recuperar la plaza. Con este general participó en las acciones de la ensenada de Mostagán y, cuando regresaban de esta acción a la península, enfermó y tuvo que ser desembarcado en Málaga. Hasta el propio Lezo fue atacado por los problemas gastrointestinales.

En el año de 1734, cuando aún no contaba con veintiún años y siendo guardiamarina, fue elegido junto a Antonio de Ulloa, para formar parte de una comisión científica que, enviada por el rey de Francia Luis XV, había de ocuparse de la medición del meridiano en las cercanías del ecuador y de rectificar la verdadera forma del planeta Tierra.

Durante once años estuvieron en América dedicándose a los trabajos científicos, a la revisión de las defensas y organizando la tropa y su reglamento.

Desde el año de 1742, estuvo de guardacostas al mando de la fragata Nuestra Señora de Belém, por las costas de Chile y la isla de Juan Fernández.

De regreso a España en el año de 1745, Jorge Juan viajó a París, donde dio conferencias de sus experiencias en la expedición a América.

Fue ascendido a capitán de navío y en 1748 fue enviado al Reino Unido, por encargo directo de don Zenón de Somodevilla, Marqués de la Ensenada, para estudiar el método de construcción naval empleado por los británicos.
Al regresar a España, corrigió los defectos, a su entender de la construcción isleña, saliéndole uno mucho mejor que el copiado, tanto mejoró el sistema, que a su vez fue copiado, por los copiados. Por orden real se le puso al frente de la construcción en los arsenales de El Ferrol y Cartagena.

Llegó a tanta la fama de Jorge Juan, que recibió consultas para multitud de obras, incluso civiles, siendo las hidráulicas de las que más, los útiles mejores en las minas de Almadén con provecho de la salud de los trabajadores y un considerable aumento del Erario, beneficio de minas, liga y afinamiento de monedas, dirección de canales y riegos, ya sobre materias científicas y de su profesión.

Fue tanta su fama que en toda Europa era conocido por “El sabio español”.

En el año de 1754 se le encomendó la compañía de guardiamarinas, mejorando sus estudios, escribiendo para los alumnos el “Compendio de Navegación”, en la que se relaciona como resumen claro y elegante de cuánto había adelantado la navegación hasta aquella época, siendo esta obra de obligado aprendizaje, manteniéndose durante muchos años como ejemplo de libro de texto, pero además se preocupó de dotar mejor a la escuela, con mejores maestros y los medios más apropiados.

Como sabio en las ciencias, consiguió se le autorizase a construir el Observatorio, para mejorar la aplicación de estas en los estudios de los guardiamarinas y mejorar las mediciones. Más tarde éste Observatorio fue trasladado a la Isla de León hoy San Fernando.

Con el afán de seguir la investigación, aprender y enseñar, fundó en el año de 1755, en Cádiz, en su propia casa, una reunión de personas afines, donde todos los jueves se reunían para dialogar sobre astronomía, historia, navegación, geografía, física, higiene y cuestiones militares, que se le tituló “Asamblea Amistosa Literaria”. En una de aquellas reuniones, leyó Jorge Juan una memoria, que sirvió de fundamento para realizar la obra más célebre “Examen Marítimo”, que posteriormente tanta fama le dio y le siguió a su posteridad.
En el año de 1766, hallándose otra vez en Cádiz, después de una larga alternativa en comisiones y viajes, se le mandó volver a Madrid, para fijar allí su residencia; pero cuando ya estaba dispuesto a realizar el viaje, recibió una nueva orden, se le había nombrado embajador de España ante el Sultán de Marruecos. Su misión fue de seis meses y medio, llevó al Sultán ricos presentes por real orden, entre ellos a doscientos ochenta y cinco esclavos moros y turcos, lo que facilitó el entendimiento, resolviendo gran cantidad de asuntos complejos, pero con tanta satisfacción, que justificó la confianza depositada por el Gobierno.

Terminada su misión, regresó a Madrid en el mismo año, continuando con su tarea de científico, y por orden Real se ocupaba de revisar y asesorar, a todas las secretarías del despacho y por el Supremo Consejo de Castilla.

El Rey le nombró director del Real Seminario de Nobles, tomando posesión del cargo el día veinticuatro de mayo.

Muchas naciones le contaron como miembro de sus sociedades científicas, siendo académico de las Reales Sociedades de Londres y Academias de las Ciencias de París y Berlín; y consiliario de la Española de San Fernando.

Falleció de un ataque epiléptico a los sesenta años de edad, siendo el deceso el día veintiuno de julio del año de 1773. Sus restos reposaron algún tiempo en una de las bóvedas de la parroquia de San Martín, en la Corte, para ser luego trasladados a la capilla de Nuestra Señora de Valvanera, que fue destruida por los franceses en su invasión en 1808.


http://historianapol.creatuforo.com