lunes, 28 de febrero de 2011

ANDRÉS DE PEZ


Tras meses de inactividad debido a atender otros blogs y al trabajo cotidiano, retomo al Capitán Nécora y le dedico este artículo en el que se resume la vida de uno de sus paisanos más insignes pero, a la vez, más desconocidos.

ANDRÉS DEL PEZ Y MALZARRAGA

(Maqueta de un patache) Nace en Cádiz en 1657 en el seno de una familia de tradición marítima, siendo su padre y su hermano, capitanes de la armada española, quienes le trasmiten el amor por la mar. A la edad de 15 años entra en la Marina, y realiza diversos servicios a la corona (llega ver morir a su padre y hermano en la batalla de Palermo en 1676, lo que le reportó un gran odio a los franceses). Viaja a América escoltando y convoyando los galeones de la Carrera de Indias, para proteger su seguridad frente a los ataques de los corsarios de naciones extranjeras y, ya, en el Nuevo Continente participa como capitán de una fragata en algunas acciones de exploración para encontrar al Sieur de La Salle que había establecido una colonia en la costa norte del Golfo de México. Pronto ve recompensados sus méritos, y se le pone al frente de una de las compañías de uno de los puertos más estratégicos del litoral mexicano, Veracruz, y más tarde se le nombra Almirante de la Armada de Barlovento, dedicándose a desalojar y limpiar las costas de piratas franceses, acciones que le granjean no pocas heridas de gravedad –hasta 5 veces fue herido-p, y una elevada reputación por su excepcional valor.

Hombre de armas y marino, va perfilando al mismo tiempo su habilidad en el conocimiento de las cartas de marear y la precisión en las descripciones geográficas de las tierras que recorre. Por todas estas virtudes, el virrey de Nueva España, le comisiona durante dos años para explorar las aún desconocidas costas del norte del golfo de México, de donde llegaban noticias de haberse establecido una colonia francesa que perturbaba la tranquilidad de las naves españolas. En cumplimiento de su misión, navega a bordo de un patache –embarcación de guerra de poco calado que servía para llevar correos en las flotas, realizar labores de exploración y controlar la entrada a los puerto- todo el arco costero desde Veracruz a Pensacola, levantando mapas de todo el seno mexicano y recabando información sobre las condiciones de aquel litoral y la especial excelencia de la bahía de Pensacola por lo abrigada, fondable y rica. A partir de estos descubrimientos, Pez se convierte en ardiente defensor de la necesidad de fortificar y poblar de españoles esta ensenada para garantizar la defensa de la costa y el mar español, y de que se trasladase a aquella rada la capital de la provincia de Florida, hasta ahora situada en San Agustín.

En base a estos informes y considerando la importancia del proyecto, en 1693 Andrés de Pez es enviado a España para presentarlo al rey, que ante las noticias que recibe ordena que se reconozca, sitúe y describa en todo detalle la bahía de Pensacola. El hombre elegido para dirigir aquella expedición por su inteligencia, práctica y sabiduría fue Andrés de Pez. Llevando bajo sus órdenes a 120 marineros y 20 soldados a bordo de la fragata Nuestra Señora de Guadalupe y el balandro San José, Pez zarpa del mexicano puerto de Veracruz poniendo proa al norte hasta llegar a la amplia ensenada de Pensacola bautizada de Santa María de Galve. En su periplo se describen por primera vez sus costas, ríos, bajos, calidad y temperamento con puntillosa minuciosidad y claridad, levantando cartas de aquel litoral así como de la desembocadura del río Mississippi, que muestran detalles como la profundidad de sus aguas, señales y los sitios de sus pueblos natales. Pocos años más tarde llegó una flota española al lugar señalado por Pez como el más idóneo, para fundar el presidio militar de Pensacola en la Florida occidental.

De vuelta a España, se estableció en Cádiz y se le encomendó el asedio de Barcelona –en esta acción D. Blas de Lezo quedó impedido de un brazo, lo que le convirtió en hombre cojo, tuerto y medio manco-* . Más tarde, llegó a ocupar cargos de máxima responsabilidad, como el de gobernador del Consejo de Indias y Secretario de Estado y del Despacho Universal de Marina, en cuyo ejercicio muere estando establecido en Madrid en 1721.

En las postrimerías de su vida, favorecedor de su pueblo natal, pero también conociendo los enormes inconvenientes de la barra de Sanlúcar y los cada vez mayores peligros que suponían a los galeones remontar el río Guadalquivir hasta Sevilla, Andrés de Pez fue uno de los más firmes defensores del traslado de la Casa de la Contratación a Cádiz, que desde 1717 pasó a ostentar el monopolio del comercio ultramarino.

La mayor parte de esta información es de IGNACIO FERNÁNDEZ VIAL y GUADALUPE FERNÁNDEZ MORENTE. El resto está sacada de otras web, como esta que está en inglés (aunque se puede traducir): http://www.depez.com/history.htm

* Blas de Lezo perdió una pierna en la batalla de Vélez Málaga y un ojo en el asedio de Toulon.

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